
Mantener a las personas calientes en las áreas más húmedas del edificio
Si alguna vez has entrado en un vestuario o área de cambio de ropa en pleno invierno, sabrás qué sensación es esa. Es ese frío húmedo que te golpea en cuanto te quitas la ropa.
La mayoría de las personas intentan solucionar este problema con calentadores comunes que emiten aire caliente. Pero aquí está el problema: el aire en movimiento se mueve lentamente. Se desperdicia energía tratando de calentar toda la habitación, cuando lo que realmente necesitas calentar es a la persona que está allí.
Por eso utilizamos radiación infrarroja de onda corta. No necesita ocuparse del aire; va directamente al objetivo. Basta con encenderlo y sentirás el calor de inmediato.
Lidiar con el vapor
Las áreas de cambio de ropa son muy difíciles para los equipos. Hay vapor, salpicaduras y humedad constante. Si se coloca un calentador normal allí, probablemente se dañará o comenzará a oxidarse en pocos meses.
Nosotros fabricamos estos dispositivos según el estándar IP55. En términos sencillos, significa que la carcasa es lo suficientemente resistente como para evitar que entre polvo y puede soportar chorros de agua desde cualquier ángulo. Sellamos las conexiones eléctricas y utilizamos aleaciones que no se dañan con la humedad. Así, no es necesario reemplazar todo el sistema por culpa de un poco de óxido.
La ciencia detrás del “calor instantáneo”
Es increíble cómo funciona esto. En lugar de esperar a que el calentador se caliente, estos dispositivos emiten radiación electromagnética. Dado que los fotones se mueven a la velocidad de la luz, el calor llega a ti en cuanto se enciende el dispositivo.
Puedes convertir una habitación helada en un lugar cómodo en unos diez segundos.
El truco está en elegir la altura adecuada para instalarlos. Si están demasiado bajos, tendrás esos puntos calientes molestos, como si estuvieras demasiado cerca de una fogata. Si están demasiado altos, el calor no llegará hasta ti. Se trata de encontrar ese equilibrio perfecto.
Algunas cosas a tener en cuenta
Cuando los instales, recuerda que las lámparas de alta potencia consumen mucha energía en cuanto se encienden. Asegúrate de que tus disyuntores puedan soportar ese aumento de carga, para que no se apague la electricidad cada vez que alguien encienda el calentador.
Y un último consejo: aunque el propio calentador está protegido, no olvides los soportes en los que se instala. Utilizamos revestimientos galvanizados en ellos, ya que el aire salado o húmedo puede dañar el metal barato. Es un detalle pequeño, pero marca la diferencia entre un calentador que dura unos años y uno que dura una década.