
¿Por qué fallan realmente los calentadores IP65? (Y cómo solucionarlo)
Aquí hay un pequeño secreto sobre los calentadores resistentes al agua: la carcasa suelta generalmente cumple con su función sin problemas. Pero el verdadero problema ocurre en el lugar donde el cable entra en el cuerpo del calentador.
En los sistemas de tipo infrarrojo, se está tratando con una combinación peligrosa de calor extremo y humedad. Si el sello no es perfecto, la humedad no se queda allí; encuentra la manera de penetrar. Una vez que lo hace, el aislamiento comienza a deteriorarse desde adentro hacia afuera.
El problema con los sellos “baratos”
Muchos calentadores de uso doméstico utilizan simples juntas de goma. Eso funciona durante un tiempo, pero cuando las temperaturas superan los 300°C, esa goma se seca, se agrieta y, finalmente, se encoge. Ahora hay un espacio entre las partes del calentador. Eso es cuando las cosas se ponen feas: arcos eléctricos de alta tensión comienzan a aparecer en ese área dañada. Antes de que te des cuenta, ya has dañado el elemento del calentador o tienes que reiniciar el interruptor por tercera vez esta semana. Es un problema del cual nadie quiere sufrir.
La forma correcta de hacerlo
Para evitar esto, dejamos de depender de simples juntas de goma. En su lugar, utilizamos un proceso en varias etapas: combinamos silicona resistente a altas temperaturas con juntas de compresión. No nos limitamos a “tapar” un agujero; en realidad, unimos el sellante directamente al chasis del calentador. Esto crea una barrera hermética que impide que entre la humedad y mantiene el calor donde debe estar.
El resultado: un conjunto de cables que no se vuelven frágiles ni se desintegran después de seis meses de uso intensivo.
Algo a tener en cuenta
Existe un sacrificio que hay que hacer: debido a que el sello es muy estricto, los cables se vuelven más rígidos. No se pueden doblar en ángulos pronunciados, como se haría con cables sin sellado. Si intentas meterlos en un espacio reducido, asegúrate de dejar algo de espacio para que los cables puedan respirar. Si fuerzas un doblez pronunciado, estás sometiendo mucho estrés al sello, lo que puede arruinar su eficacia. Solo deja algo de margen a los cables, y así eliminarás el mayor punto débil de tu circuito de calefacción.