
Evite que sus calentadores infrarrojos exploten
Si alguna vez ha colocado un calentador infrarrojo en un lugar húmedo, como baños o establos, sabe bien lo problemático que puede ser. Se trata de luchar contra la humedad y los cortocircuitos eléctricos, algo prácticamente imposible de resolver.
Lo peor es que basta con que una sola gota de agua caiga sobre un tubo de cuarzo extremadamente caliente para que este se rompa. Es un desastre y además es peligroso. Por eso utilizamos vidrio de cuarzo resistente a explosiones.
¿Por qué funciona el vidrio resistente a explosiones?
El problema con el cuarzo estándar es que no resiste bien los cambios bruscos de temperatura. Cuando una zona del tubo se enfría rápidamente debido a una gota de agua, mientras el resto del tubo sigue muy caliente, el vidrio se agrieta y se rompe.
Hemos solucionado esto cambiando la composición del cuarzo y añadiendo un revestimiento especial. Este revestimiento ayuda a distribuir el calor de manera más uniforme, evitando así diferencias extremas de temperatura entre el filamento interno y la carcasa externa.
Y si el vidrio se agrieta, el refuerzo interno impide que se rompa en miles de fragmentos. El aparato sigue funcionando sin problemas.
No escatime en los cables
Utilizamos sellos reforzados en estas lámparas para evitar que la humedad llegue al filamento. La mayoría de ellas utilizan bases tipo R7 o SK15, pero aquí es donde la gente suele cometer errores: en los conectores.
Si utiliza una lámpara de 250W o 500W, esos puntos de contacto se calientan mucho. Si usa cables baratos, estos se derretirán o se dañarán en un mes. Utilice cables resistentes a altas temperaturas. No vale la pena correr ese riesgo.
El compromiso
Nada es perfecto. Ese revestimiento resistente a explosiones altera ligeramente el espectro infrarrojo. No obtendrá la misma intensidad de calor que con un tubo sin revestimiento. Perderá quizás un 5-10% de esa intensidad de calor, pero a cambio, su lámpara no explotará durante picos de temperatura. Yo aceptaría ese compromiso sin dudarlo.
Recuerde mantener el aire circulando. Incluso con vidrio reforzado, el aparato necesita poder “respirar” para que las partes plásticas no se deformen por el calor. Ah, y por favor, conecte la lámpara a un disyuntor GFCI si trabaja en zonas húmedas. La seguridad viene primero.