
En la planta de fabricación, una variación de temperatura de 0,1°C durante el proceso de secado del fotoreactivos puede hacer que los bordes de las estructuras electrónicas se desvíen, convirtiendo así wafer de calidad en material inservible. La lámpara infrarroja de tipo “chip-on-wafer” fue diseñada para evitar esta variación de temperatura desde su origen. Está pensada para un control térmico a nivel de wafer, donde el margen térmico es muy reducido y la repetibilidad es la única métrica aceptable.
Lo que es importante desde el punto de vista técnico
Utilizamos emisores de luz infrarroja cercana (NIR), hechos de cuarzo y halógeno, ajustados de tal manera que la energía se transmita directamente al fotoreactivos y a las capas finas. El sistema mantiene la uniformidad de temperatura en el plano del wafer dentro de un rango de ±0,1°C, en substratos de 150–300 mm. Además, logra alcanzar el valor deseado de temperatura en menos de 2 segundos. La repetibilidad de la temperatura, desde el proceso de secado suave hasta el duro, es de ±0,5°C, lo que permite mantener estables las dimensiones críticas de las estructuras electrónicas.
La cabeza de la lámpara está preparada para operar en entornos de clase 1–100; está fabricada con materiales que emiten pocas partículas y cuenta con un sistema que controla las partículas presentes. Se verifica que no se generan partículas durante los ciclos de secado habituales.
Por qué funciona bien en la producción
En los sistemas de litografía, el perfil de secado es constante: no hay puntos calientes ni desviaciones en los bordes. Esto permite reducir las tareas de re trabajo y mantener un alto rendimiento en la producción. El consumo de energía disminuye, ya que la luz NIR calienta únicamente las capas finas, no el soporte sobre el cual se encuentran. La fiabilidad del sistema es alta, ya que puede funcionar 24/7, con un tiempo medio entre fallos de decenas de miles de horas. Los períodos de mantenimiento coinciden con los tiempos de inactividad planificados, y no con llamadas de emergencia.
Qué hay que tener en cuenta
La lámpara funciona con interfaces estándar SEMI, pero su integración requiere que el material del suporte y la geometría del reflector se adapten a la placa de secado. Será necesario realizar pruebas de calibración para determinar la emisividad y definir las zonas adecuadas para cada tipo de capa. Una limitación es la interferencia térmica; cuando se utilizan diferentes tipos de capas en la misma máquina, es necesario establecer bandas de protección en la configuración de la lámpara.